Nos habla el Capitán

By Yadira Escobar on

En este primer día del año del cerdo en el calendario chino, repartí una bolsa de chambelonas (recuerden que llevo meses anunciando que no viene bueno) después de pintar un letrero de protesta contra la  injerencia que pienso sacar a la calle mañana, decidí sentarme a ver que tal el discurso de Trump esta noche. Usualmente los State of the Unión son monólogos largos que rara vez anuncian algo. Los de Obama parecían interminables, pero claro, siempre los escuchaba.

Al parecer Trump intenta esta noche unir fuerzas con su cámara de representantes mayoritariamente demócratas. Las menciones a anteriores presos encarcelados injustamente por menores ofensas relacionadas con drogas que fueron recientemente liberados bajo una nueva ley penal fue un intento por conectar con el hombre común. Sin embargo, esos intentos amistosos por atraer la cooperación del otro bando (para no tener que volver a cerrar el gobierno dentro de unos días) fallaron al regresar a la cansona retorica sobre la frontera. No hay cosa más absurda que la charla sobre el muro que nunca se hará y fue tan solo una maniobra de campaña.

Ya vamos acercándonos al final del discurso. Las congresistas vestidas de blanco (en honor al voto femenino, las sufragistas y el hecho que son numerosas) mostraban estar impacientes frente al discurso  de Trump, pero cuando Trump las menciono, se incorporaron  de lo más contentas con el año de la mujer.

“American freedom” dice Trump.

¿Pueden los pueblos de la America Hispana, soñar con ser libres también? Con tantas agresiones contra Venezuela y Cuba por estos días, corresponde la frase de “haz como yo digo y no como yo hago”. Me queda claro que cada país busca defender sus propios intereses, pero hemos entendido que para que el sistema-mundo, por lo menos deberíamos respetar nuestras propias leyes.

Trump se jacta de tener muy buenas relaciones con el presidente de Corea del Norte, aunque Kim es comunista y Maduro no. Abiertamente ha pronunciado el nombre del títere de Juan, el auto-proclamado presidente de un mundo paralelo y ha dicho Trump lo que yo también he dicho en un episodio de Moderna:

“Estados Unidos nunca será comunista”.

Ha levantado la frente con orgullo como si se tratase de una frase desafiante y sin duda, los aplausos acompañados de gritos patrióticos ayudaron a crear un instante de supuesta victoria, como si las fuerzas del mal quisieran invadir con el fantasma de Stalin. De nuevo, Kim Jong-un si es un líder comunista, pero Trump le respeta porque la guaperia nuclear otorga mayor legitimidad que elecciones supervisadas. Ahí mencionó Trump al “radical régimen de Iran…ellos hacen cosas muy muy malas” y anuncia castigar a la República Irani con las peores sanciones jamas. ¡Hay sanciones para todo el mundo!

Ya voy teniendo sueño pero valió la pena quedarme hasta tarde en el discurso, porque he podido ver al oficial del Swat que le dispararon 7 veces al entrar en la sinagoga de Pittsburg para defender a los judíos atacados por el anti-semita. Tmabién fue bueno ver a los veteranos de la segunda guerra mundial y el gracioso superviviente del Holocausto y de la sinagoga atacada con el colorido gorro bordado que hoy celebraba su 81 cumpleaños.

Ya van las ultimas palabras ” románticas” que deben emocionarnos. Trump nos pide que escojamos la grandeza y debo añadir que la grandeza, especialmente la que se busca “bajo Dios” nunca, pero nunca se logra si se sacrifica la moral. Ser grande no es cuestión de tamaño, cifras o estatura, sino virtud.

Buenas noches queridos lectores que han leído esto.

 

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