La CENSURA del Establishment Miamense

By Yadira Escobar on
Después de 4 años retenidos en Cuba a pesar de nuestras visas, con mi padre y hermanito en Miami gracias al asilo político dado a los ex-presos políticos y sus familias. Cuando eso, era muy difícil lograr que los cubanos hablaran frente a un micrófono al llegar al exilio.

Ayer pude escuchar en la onda corta un programa de Radio Martí (¿como no vigilar las hazañas que mis impuestos financian ?) que se titula con mucha pompa “Cuba 60 Años”. El programa que dirigió el propio director de Radio y TV Martí, Tomás Regalado, se condujo tal y como lo esperaba: censuraron en su narración a Grupo Caimán. ¡Como le mienten al pueblo cubano!

El material, que recoge al menos 200 entrevistas excluye por supuesto las entrevistas a mi padre Reinaldo Escobar en 1994 y 1995. No me puedo imaginar que no halla espacio en esos 35 programas de una hora para radio, y 7 programas de una hora para televisión Martí para contarles a los cubanos sobre la causa 8 de 1986 siendo incluso de interés propagandístico, ya que fue una causa relacionada con la Seguridad del Estado cubano. ¿Como es posible que esa entidad federal despilfarre tan valiosa oportunidad propagandística?

La respuesta es muy sencilla. No hay ningún interés en ese medio de informar al cubano, y mucho menos de llamar la atención sobre un grupo nacionalista, ya que lo que se busca el medio altamente parcializado (recientemente hasta señalado por un congresista estadounidense por su recurrente anti-semitismo) no es el ideal de una Cuba soberana.

La reconciliación entre cubanos no es el objetivo tampoco de la extrema derecha cubano-americana, eso explica porque Radio Martí ha borrado en su narrativa de los años 80 a Grupo Caimán y le miente al pueblo cubano presentando al grupo católico de Paya como el primero en hablar de reconciliación, sobre todo ahora que tienen como empleada a la hija del disidente cubano-español Oswaldo Paya (que nunca fue acusado en ningún tribunal de Cuba por delitos políticos por cierto). El colmo de la sustitución, es cuando se comete el plagio político (acusación que un disidente Habanero me comunicó en privado con respeto en concreto al proyecto Varela) por muy contradictorio o inconsistente que sea para el ladrón que pretende apropiarse de lo que no es suyo y que detras venga un medio federal para ponerle el cuño de verificación a la mentira.

Grupo Caimán no fue una organización contrarrevolucionaria como afirmaban los fiscales en la causa 8 de 1986 en Camagüey, sino un grupo nacionalista no legal que luchaba por una democracia más participativa y por la reconciliación nacional…por eso fue tan difícil tratar con el caso en la fiscalía; porque desafió normas.

El medio de propaganda federal de la guerra fría parece que perdió sus archivos, pero este casete aún existe físicamente.

Después vinieron otros algo similares a Grupo Caimán, pero se tiraron demasiado hacia la derecha, hacia la Iglesia católica o hacia España. Estados Unidos y España siempre han sido un factor subversivo externo a tener en cuenta cuando se narra la historia de la disidencia y de la Goposición cubana, al igual que otros países profundamente implicados en el actual orden mundial con deudas, deberes y compromisos.

¿Será posible que Radio y TV Martí tenga tan poco control en sus archivos que alguien halla borrado toda huella de las diversas participaciones de mi padre Reinaldo Escobar en sus programas políticos?

¿Es que pretenden castigar a mi padre y a sus compañeros de causa con el silencio mediático, debido a mis polémicas declaraciones públicas a favor de Cuba?

Quien controla los medios controla la opinión pública y puede castigar con el silencio, y estoy pensando no solo en mi padre como jefe del grupo político, sino en sus compañeros de causa. En 1984 los disidentes en Cuba podían ser contados con los dedos, no como ahora que es un negocio y se suman tantos pillos, es que podías hasta ser fusilado, y eso es lo que pedía un fiscal para mi padre. El capitán Depestre de la Seguridad del Estado en Camagüey, durante los tres meses de interrogatorios al grupo siempre le dijo a mi abuela paterna que su hijo seria fusilado. Repito, ser disidente no era un negocio ni atraía a muchos, era menos arriesgado la salida ilegal del país, así que no es que exista un exceso de casos políticos de ese periodo o que Grupo Caimán no sea relevante. Sencillamente quieren cambiar el pasado.

¿También serán los compañeros de causa de mi padre silenciados por Radio Martí por causa mía? No estoy autorizada a mencionar sus nombres aquí, pero dos de ellos viven en New Jersey, uno en Tampa y otro es un sargento en el Ejercito de Estados Unidos. Ellos emigraron al igual que mi padre bajo el programa de Expresos-políticos, pero también en Cuba viven otros compañeros de causa no aceptados como refugiados políticos por diversas razones. El grupo era clandestino y los arrestos fueron muchos ¿Esto no es noticia para Radio Martí?

Tiene toda la lógica del mundo que los medios cubanos no hablen de Grupo Caimán, pero si los empleados federales pretenden hacer una serie tan pretenciosa como alternativa a los medios cubanos deberían haber tenido un poquito más de rigor. Ya es hora de ser soberanos, sobre todo para reconciliarnos y avanzar unidos. Si no somos rigorosos con la memoria histórica otros nos gobernarán.

Todo aquel que se enfrente a la manipulación de los grandes desarrolla una veta anti-sistema. Es natural. ¿No seria entonces más inteligente que nos trataran con mayor respeto? No somos carneros.

 

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