Reinaldo Escobar, mi Papá

 

Mi padre, Reinaldo Escobar, fue acusado en 1986 de crear la organización clandestina estructurada por células secretas en Camagüey, que atentaba contra la seguridad del estado cubano. Bajo la causa 8/86 se acusaba a los miembros del Grupo Caimán de planear un asalto armado a un centro local de TV (Telecentro de TV-Camagüey) y de acciones de propaganda (periódico ilegal).

g2 cubaLa acusación tomó forma jurídica de: “Otros Actos contra la Seguridad del Estado”, y a mi padre por ser el jefe de la organización le esperaba una sanción de privación de libertad de diez a veinte años o la muerte por fusilamiento según el articulo 124.1 del código penal cubano, pero una medida cautelar envió a mi padre y dos miembros más del grupo a trabajar (forzosamente) por un año y medio en centros industriales a 70 Kilómetros de Camagüey (Nuevitas), sin haber sido presentado jamás mi papá ante juez alguno.

Mi papá, entrevistado personalmente por el antiguo Ministro del Interior José Abrantes Fernández en la sede operativa del G2 en Camagüey sufrió la angustia mental de estar 3 meses sin ver la luz del sol ni a un abogado mientras era interrogado día y noche con presiones de todo tipo, como ruidos y privación del sueño, para que firmara las graves acusaciones de terrorismo construidas contra el grupo por un ministerio que ya estaba involucrado en graves delitos como el de: tráfico internacional de drogas. Durante tres meses se le dijo a mi padre día y noche que sería fusilado, y el lo creyó, pues estaba vigente la pena de muerte para esos casos según el articulo 124.1.

Si Fidel Castro detuvo la mano asesina del corrupto José Abrantes Fernández y salvó a mi padre del paredón de fusilamiento, sólo lo sabe el Estado profundo en la isla, pero el caso es que la decisión política de coger congelar aquel abultado expediente donde estaban siendo acusados tantos jóvenes camagüeyanos fue sabia y justa y vino desde el poder para frenar en algo el estilo mafioso e inmoral que estaba manchando el prestigio del demasiado autónomo MININT.

Yo nací estando mi papá bajo esa “medida cautelar” que lo obligaba a trabajar de manera forzada en la fábrica de cemento 26 de Julio fundada en abril de 1968 por la iniciativa nacionalista de Ernesto Ché Guevara para industrializar a Cuba con tecnología alemana en Nuevitas. La fábrica está ubicada a 75 kilómetros al norte de Camagüey, y sólo recuerdo de esos años de mi padre “en problemas “, un violento registro en mi hogar por la policía en 1992, donde mi madre (embarazada) sufrió una hemorragia cerebral y quedó deshabilitada de por vida (homonymous hemianopsia). También ese día (14 de noviembre de 1992) sufrí en carne propia una humillación traumatizante cuando en la sala de mi casa y ante la impotencia de mis padres, durante un registro policial (el tercero desde 1986) un agente arrebató de mis pies los únicos zapatos que tenía (eramos muy pobres) dejándome literalmente descalza, pues nunca nos fueron retornados.

Mis padres han inculcado en mis cinco hermanos y en mi un amor fiel por Cuba donde no hay espacios para las memorias amargas, y eso a pesar de que durante todo nuestro exilio, mi padre ha tenido que lidiar con las dificultades de una esposa deshabilitada que necesita ayuda constante por culpa del maltrato policial sufrido en el 92. Mi mamá tiene gran parte del campo visual de ambos ojos anulado hacia el lado derecho por la hemorragia que sufrió en la lado izquierdo de su cerebro. Ellos visitaron a mis abuelos en Cuba tras 15 años de exilio al igual que mis hermanos y yo. Mi padre con una clara orientación hacia el Nacionalismo en los años 80 era el presidente de su CDR cuando fue arrestado y no tenia ningún vinculo con la derecha exiliada ni con la contrarrevolución interna. Actualmente reside en los Estados Unidos y apoya la normalización de relaciones diplomáticas con Cuba y la reconciliación entre cubanos. Mi padre siempre me ha apoyado en mi periodismo alternativo y ambos coincidimos en que Cuba tiene un brillante futuro.

Carta de libertad entregada a mi padre al salir en libertad cautelar de la prisión “cerámica roja” en Camagüey

             NOTA:     OTROS ACTOS CONTRA LA SEGURIDAD DEL ESTADO (Según Código Penal Cubano)

ARTÍCULO 124.1. Incurre en sanción de privación de libertad de diez a veinte años o muerte el que:

c) organice o forme parte de grupos armados para cometer cualquiera de los delitos previstos en este Título.