Anoche me dolía la cabeza. Como es casi desgarrador pensar que por un impedimento físico (aunque sea temporal) un día se pierde, me fuí al patio de mi casa a garabatear una representación de como se siente un dolor de cabeza. En ese momento estaba acompañada de mi hermano Aaron y como la luz le daba bien, le pedí que posara. Al cabo de unos minutos ya se estaba quejando del pose aburrido así que me apresuré en captarlo. A la hora, y a pesar de los mosquitos, terminé el cuadro y ya estaba curada, no me dolia ya la cabeza y tenía ante mi el óleo que les comparto..
Loading Facebook comments...
