“PROGRESO”

By Yadira Escobar on

LIBRE EMPRESA  La palabra “entrepreneur” actualmente goza de tremenda popularidad. Desde comerciales televisivos, podcasts de motivación, hasta ejemplos de vanagloria para ganar algún argumento. El mismo presidente Obama articula frecuentemente dicha palabra compleja. Nos incitan a todos a desembarcar en el self-employment para establecer entre los magnates una nueva multinacional. Según la retórica optimista, con sacrificio tú puedes ser el próximo Mark Zuckerberg.
En verdad, creo que lejos están los días en que alguien desde abajo logre prosperar e impulsar al éxito cualquier nueva marca. Aunque sus ideas innovadoras rompan el molde y su disciplina laboral sea excepcional, encontrar ese místico “hueco” en el mercado cada día es imposible.
No es que ya todo se haya inventado. Me basta con solo decirles que parece mentira que aun estemos cargando nuestros equipos electrónicos con cables físicos. Miren a su alrededor, sus hogares… ¿porque tantos kilómetros de cables?
Pues porque sólo a través de un cable la compañía eléctrica puede medir y cobrar cuanta energíaeléctrica consumiste. Si por ejemplo yo pudiera encender el bombillo de mi lámpara con la concentración de energía estática que se mueve libre e invisible, y se desperdicia por el aire, la compañia de electricidad  se iría a la quiebra.
Mejores ideas e iniciativas aún están por explorarse…el mundo no se nos queda chiquito, pero a nivel de monopolios si, y contrario a lo que anuncian, ellos, no son el progreso, sino su peor obstáculo. Si el mercado ya está en manos de unos pocos, no hay espacio real entre todos esos grandes para un pionero. Merodear entre cualquier supermercado o centro comercial confirma la sospecha. No son sinceros quienes nos incitan a crear empresas y negocios, solo nos entretienen.
Con sed se bebe la Coca-Cola desde 1892 y el catarro se alivia con Vicks desde 1890. La compañía de automóviles Ford se estableció 1903, las joyerías centelleantes de Tiffany & Co. en 1837, y los chocolateros de Baker’s Chocolate en 1780. Ya a partir de 1905 en un periódico se anunciaba el motor de Harley-Davidson. ¿Las más nuevas? Bueno, Victoria Secret es de 1977 y la NIKE de 1964.
Sin mudarse de Miami, es muy probable ver tiendecitas que arrancan y luego desaparecen sin trazo alguno. Algunos establecimientos que perduran con el mismo nombre como ciertas peluquerías, ópticas o lavanderías subsisten porque venden el local a otro dueño que aún cree en el sueño.
Hay una pequeña tienda arrendada en una céntrica esquina que siempre me llama la atención como a pesar de jamás tener clientes resiste toda crisis. Desde mis 14 años he visto sus maniquíes modelando una ropa con absurdos precios de alta costura sin nombre de alta costura y me preguntaba cómo no cae en bancarrota. Recuerden que cada botica o puesto debe pagar mensualmente su alquiler.
Hoy en día entiendo que en Miami, algunos negocios no-rentables pudieran ser simplemente fachadas de lavado de dinero. Un honesto negocio, por primera vez abriendo sus puertas con esperanzas en realizar sus sueños de ser su propio “boss”, ¿tiene algún chance de perdurar aunque sea una década?
Antes se decía que el 90 a 95 de los nuevos negocios quebraban al año. Ahora, varios periódicos y fuentes nos ofrecen una cifra más optimista: solo el 56 % de los negocios nuevos fracasan después de 4 años de existencia.
Las nuevas expectativas las hallo dudosas pues solo mencionan empresas legalmente registradas, y no todos los negocios locales o tiendas sencillas registran sus nombres. Si se supone que esas cifras a nosotros los jóvenes, nos estimulen a ser “entrepreneurs”…creo que aún hace falta inflar más los números. De hecho, solo después de los primeros 5 años que un negocio empieza a producir ganancias reales.

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